Análisis de la Temporada Lírica y Musical 2015 (II)

echevarria firma

 

por  NESTOR ECHEVARRIA

 


 

Analizo aquí, como  lo vengo haciendo en cada número, los principales acontecimientos de la temporada lírica y musical, comenzando con el transcurrir de la temporada del Teatro Colón, cuya  segunda función de los abonos tomó contacto con  la operística romántica  del   bergamasco Gaetano Donizetti , “L’elisir d’amore”,

El Colón la volvió a reponerla   en nueva producción escénica con la intervención de Sergio Renán (régie), Emilio Basaldúa (escenografía) y Gino Bogani (vestuario) , de agradable impronta, que fue proponiendo las escenas con dinamismo y acompañamientos de proyecciones fílmicas y otros efectos., logrando singular relieve en el cromático y comunicativo cuadro de la octava escena. .

Para juzgar la faena de los solistas hay que tomar en cuenta la mayor soltura presencial y liberación tensional frente un inicio bastante pálido que tenia su peso  tanto en la labor directoral del joven maestro itálico Francesco Iván Ciampa, como de los cantantes .El tenor  siciliano  Iván Magrí (Nemorino), poseedor de un órgano de fonación de color poco definido, mejoró  con la romanza “Una furtiva lacrima”

La joven soprano  eslovaca Adriana Kucerová  como Adina,. con voz velada desde el principio y mas suelta en los dúos y escenas finales., en tanto el barítono Giorgio Caoduro (Belcore),natural de  Monfalco cantó “forte” continuamente sin matizar demasiado  su línea y el bajo barítono español Simón Orfila, (nacido en Menorca) mostró caudal y correcto desempeño actoral En cuanto a los  organismos estables (orquesta y coro) tuvieron  acertado trabajo.

 

Un estreno controversial:” Quartett “                                                                           

 

El Teatro Colón incorporó en carácter de estreno americano, la opera en trece escenas “Quartett”, del compositor milanés, Luca Francesconi, estrenada en la Scala  cuatro años .atrás, Esta basada en la pieza homónima del dramaturgo alemán Heiner Muller con una temática que ha tenido inspiración en  “Las relaciones peligrosas” del novelista francés Pierre Chordelos  de Laclos.,del siglo XVIII

Ese tema fue objeto de varias adaptaciones teatrales y también llegó a la cinematografía. Pero volviendo a Heiner Muller (1929-1995) ,dramaturgo alemán de una definida tendencia provocadora  realizó estrenó su obra en 1982. De ahí que Francesconi tomara el tema, con el libreto original traducido al ingles, manteniendo bastante fielmente su subido carácter escatológico, con muchas  frases huecas por momentos en sus contenidos  provocativos

El tema y la intención parecerían  ser ,justamente, impactar al publico. Francesconi, portador de este mensaje,  se manifestó por escrito autodefiniendo su opera,  calificándola de “ violenta, sexual, blasfema, aquí no hay piedad.”  Y agregó” No vengan al teatro si no están dispuestos a cuestionar lo que hacen y lo que son”(sic)

.El juego de roles, cambia los personajes, por lo que el “cuarteto”, como evoca el titulo se da por añadidura, aunque siempre los protagonistas reales son dos, la marquesa ,para lo cual cantó y actuó con gran propiedad y convicción  la mezzosoprano escocesa  Allison Cook,  y el vizconde, por caso el  barítono Robin Adams, quien hizo lo propio, en tanto el director de orquesta,  con suma eficiencia,  fue el estadounidense Brad Lubman al frente de una inobjetable actuación de la Orquesta Estable del Teatro Colón.

Cabe entonces la ponderación  de la versión musical en los ochenta minutos corridos de duración de esta ópera, y también la de ambos cantantes, que en ariosos y recitativos, pasajes hablados, saltos interválicos bastante recurrentes y otras formas de lenguaje de  en la aplicación vocal. demostraron   solvencia

La puesta escénica de la Fura dels Baus en su cuarta intervención en el Colón, como siempre hábil en el manejo de escena ,sorprendente en muchos de los efectos, con la paleta de recursos variada e incansable de Alex Ollé,  mostró sugerencias, impactos conexos con el discurso musical y escenas cargadas de fuerte erotismo.

Sugerente la disposición escenográfica de Alfons Flores, traída de la versión “scaligera”, con una caja suspendida por trescientos tensores de acero y un fondo proyectual donde las imágenes de Franc Aleu siguen la trama argumental en tanto en la caja centralizada están las escenas en vivo de los dos personajes protagónicos. Y también el vestuario de Lluc Castells y la iluminación cuidada de Marco Filibeck contribuyeron  a esta nueva realización de la Fura .

 

CAV&PAG con perfil localista

 

Sin duda la atípica versión de dos óperas hermanadas en tantos programas de la tradición histórica verista  como son “Cavalleria Rusticana” de Pietro Mascagni e” I Pagliacci,” de Ruggero Leoncavallo, pudo suscitar opiniones encontradas y también polémicas.por la versión escénica propuesta por el conocido tenor y aquí también director escénico, el rosarino José Cura

Y naturalmente que su propuesta, proveniente de la versión estrenada en la Opera Real de Wallonie (en Lieja, Bélgica) hace tres años y adaptada al contexto nuestro, a Caminito, en La Boca, con temas criollos y milongueros, llego a provocar esas disidencias. La continuidad temática y referencial de una con otra, también fue transgresora como propuesta y resolución.

La inserción de música ciudadana, fue también parte de una propuesta que no obstante ,tuvo coherencia  “per se” (pese a sus licencias)  y buen manejo de los resortes teatrales, y  musicalmente, especialmente en “Pagliacci” llegó a conformar un elenco efectivo, donde el propio Cura con  solvencia y teatralidad asumió la parte de Canio, y donde Mónica Ferracani cumplió con una muy lucida Nedda vocal y escénicamente , lo mismo que Fabián Veloz, a partir del  famoso Prólogo.

Cavalleria tuvo menos suerte en eso y la destacada labor de Guadalupe Barrientos, con un canto que aun podrá ir puliendo y la corrección de Enrique Folger y sus compañeros de reparto, junto a una poco colorida ejecución orquestal de Roberto Paternostro y los elencos estables (mejor el coro en este caso que la orquesta) dejaron mayor diferencia entre el” debe y el haber” (como en las cuentas contables) en favor de la opera de Leoncavallo, en esta experimental puesta de esas dos genuinas  obras maestras del verismo operístico.

 

Por otros teatros liricos

 

El Argentino de La Plata en su segundo espectáculo lirico de la temporada ofreció una estimable versión de “Carmen” de Bizet, opera que ya estuvo en el “cartellone” del primitivo teatro en su temporada inaugural hace ciento veinticinco años.

En una reposición encarada sobre la base de la tipología “opéra-comique”, (con diálogos hablados) lo cual significó un meritorio esfuerzo idiomático para los cantantes, el empeño y preparación de Valeria Ambrosio de subrayar sesgos teatrales, como ciertos pasajes encarados como en la “musical comedy”, un rasgo formativo en su carrera, junto a la competente dirección orquestal de Tulio Gagliardo Varas.

Realizó un trabajo conjunto con los cantantes y cuerpos estables.donde el coro estable dirigido por Sánchez Arteaga ,y el de niños, lucieron particularmente .De los cantantes cabe hacer notar el eficiente desempeño de Adriana Mastrángelo y Enrique Folger, junto a un vasto elenco de comprimarios del propio coliseo platense.que formaron un ajustado ensamble.En suma: una producción atractiva dando signos de una recuperación y continuidad esperable en el organismo provincial.

Entre tanto,la opera en el Teatro Avenida, de la tradicional avenida de Mayo, se vio caracterizada por un lucido “Don Pasquale” donizettiano, que presento por primera vez Buenos Aires Lirica, donde el buen trabajo ,criterioso e  imaginativo del “régisseur” brasileño André  Heller Lopes encontró lucimiento con probados recursos y sobre todo, un final altamente pregnante.

Hernán Iturralde y Oriana Favaro tuvierobn claro lucimiento sobre el resto en tanto Juan Casasbellas (el director habitual del coro de la entidad,) esta vez al frente de la orquesta, completaba una representación de mérito en este segundo espectáculo de la temporada 2015

Paso ahora a Juventus Lyrica en el mismo teatro, el Avenida.donde una noble reposición de “Le nozze di Figaro” dirigida por Hernán Schvartzman con su eficiente y acostumbrada visión musical historicista, con instrumentos y afinación de época,y una puesta dinámica y sencilla conceptualmente de María Jaunarena con decorados de Gonzalo Córdoba, dieron vida a una concepción valedera del genial vinculo Mozart-da Ponte. Cantantes juveniles, eficaces como el barítono Juan Salvador Trupia y Rodríguez, Oriana Favaro, Fernando Grassi y otros, en un ensamble cuidado y oportuno para generar una propuesta integrativa y a la vez coherente en sus principios interpretativos.

 

Conciertos por doquier

Una nutrida agenda de conciertos tuvo la cartelera porteña en este  tramo de la temporada musical. que evalúo en el presente despacho.En el espectro de los organismos locales, la Filarmónica de Buenos Aires en su abono anual del Colón , ofreció con la batuta titular de Enrique Arturo Diemecke un significativo paneo en la música china contemporánea en el campo clásico, introduciéndose en términos de la globalidad de nuestra época.

Fue cuando el director mexicano abordó en carácter de  primeras audiciones locales  dos obras de interesantes caracteristicas de compositores chinos. La suite “Lovers Besieged” (Amantes acorralados) del compositor nacido en Shangai , Ge Gan-Ru exhibiendo una combinación de técnicas contemporáneas occidentales con la experiencia y tradición china, en tanto la otra obra escuchada fue de Tan Dun (otro de los músicos recurridos) “El concierto para pipa y orquesta de cuerdas” fue singular también con la instrumentista china Gao Hong en esa suerte de laúd chino sobre caja en forma de pera y cuerdas de tripa.

Otro momento para consignar en la labor de la OFBA ha sido el estreno local (con  arreglos de Diemecke en ambos “scherzos”) de la Décima Sinfonía, en Fa sostenido menor, de Gustav Mahler.que había dejado inconclusa el autor y que el musicólogo británico Deryck Cooke completó para su estreno en Londres. Durante una hora y catorce minutos la Filarmónica con su batuta titular supo extraer  –como señaló  Diemecke- la energía eterna ,el “ewig”de Mahler,  cerrando  una velada de homenaje al gran músico bohemio fallecido en Viena en 1911, a los cincuenta años.

 

 La Ballena Azul

 

La inauguración de La Ballena Azul, nombre de la sala sinfónica   del Centro Cultural Kirchner (ex Correo Central), con sus nuevas instalaciones y remarcable acústica, supo de una importante rehabilitación de la Sinfónica Nacional, ahora que es su sede estable.

Y por eso quiero resaltar en los conciertos  que he presenciado y han tenido lugar allí, el de reaparición ante el publico porteño del director bostoniano Stefan Lano, que entregó un impecable Shostakovich (su Sinfonía N° 11,opus 103)llamada “El año 1905” evocativa de un episodio donde las fuerzas del zar Nicolás II reprimen durante un levantamiento popular

Por eso la intención programática de esta partitura extensa, de mas de una hora de extensión, sirvió para expresar fuertes contrastes en el organismo orquestal y mostrar su multiplicidad de timbres instrumentales en acabada sincronía. La función había comenzado con una correcta ejecución del Concierto para “cello” y orquesta,en Si menor, op.104,de Dvorak con el competente solista italiano Enrico Bronzi

Pocos días después,una gala de Estrellas de la Opera Rusa (en el Convenio de Cooperación Cultural entre Argentina y Rusia, se extendió en dieciocho fragmentos de operas rusas,italianas,francesas y hasta evocaciones de operetas y zarzuela.

Al frente de la OSN estuvo el maestro ruso Alim Shakhmametyevy Buenas voces del país eslavo participaron demostrando las bondades de ese semillero del canto lírico que es el Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Aqui participaron la soprano Oxana Shilova, la mezzo OlesyaPetrova,el tenor Dmitry Voropaev y el barítono Vasily Ladyuk en una velada de interesantes y lucidos contornos.

Para cerrar este informe de conciertos  en la propia Ballena Azul, el esperado retorno de Martha Argerich generó una expectativa imaginable.

Su atrayente presencia pianística en una programación irregular con obras de Schumann, de Astor Piazzolla,de Luis Bacalov  , que dirigió un fragmento de “Il postino (El cartero) el film que le dio renombre al obtener un Oscar por la banda sonora, y cerrando  con una obra que le dedicó,  su “Porteña”, un homenaje también a Buenos Aires con a la Sinfónica Nacional ,y el dúo de pianos (Argerich y Eduardo Hubert) compuesta en varios movimientos, siendo el ultimo de ellos (titulado Corrientes y 9 de Julio) que destaca una rítmica y sonoridades percusivas mezcladas con ambos teclados que fue bisado ante los aplausos prolongados del público.

Agregar un comentario